Pasear a tu perro por la nieve es totalmente seguro si tomas las precauciones adecuadas durante el invierno. Aunque la nieve suele ser una experiencia divertida para muchos perros, factores como el frío extremo, el hielo y la sal para deshielo pueden representar riesgos según la edad, raza, estado de salud y tipo de pelaje de tu mascota. Los cachorros, los perros mayores, las razas pequeñas y los perros de pelo corto son especialmente vulnerables a las bajas temperaturas.
Para garantizar paseos invernales seguros para tu perro, es importante adaptar la duración y el horario de los paseos, elegir rutas despejadas y seguras y evitar las horas de frío más intenso. Contar con el equipo adecuado para perros en invierno, como abrigos, botines protectores o bálsamo para las almohadillas, ayuda a prevenir lesiones y molestias causadas por el frío y la sal.
Finalmente, observar el comportamiento de tu perro durante el paseo y realizar cuidados básicos al regresar a casa —como limpiar, revisar y secar sus patas— es clave para mantener su salud, comodidad y bienestar durante el invierno.